Bélgica solicita ayuda tras el atentado antisemita del Museo Judío.

27/May/2014

El País, España

Bélgica solicita ayuda tras el atentado antisemita del Museo Judío.

La fiscalía difunde imágenes del asesino tras el ataque
en Bruselas.

Francia refuerza la seguridad en los centros judíos
tras un doble ataque.

Las consecuencias del triple atentado antisemita de
Bruselas se agravan. El hombre de 25 años que resultó gravemente herido en el
tiroteo está clínicamente muerto, confirmaron este domingo fuentes cercanas a la
investigación. El joven, que trabajaba en el Museo Judío de Bruselas desde
hacía varios meses, fue la cuarta persona tiroteada el sábado en el interior
del edificio, un crimen en pleno centro de la capital belga que provocó la
muerte inmediata de una pareja israelí y una mujer francesa, colaboradora del
museo.

La investigación que abrió la policía federal belga
poco después de los hechos ha ofrecido, de momento, pocas respuestas. Apenas se
sabe que el presunto asesino era un hombre, armado y bien preparado que actuó
en solitario, según la fiscalía belga. Las autoridades detuvieron a una persona
el sábado por la tarde, pero poco después la liberaron y pasó a la categoría de
testigo.

La fiscalía difundió este domingo las primeras imágenes
y una descripción del sospechoso, que fue grabado por cámaras de seguridad. Una
portavoz de este organismo apeló a la ciudadanía para que colabore en el
apresamiento del responsable, que aún no está identificado. Se trata de un
hombre de corpulencia media, atlético y que se desplaza con agilidad, según la
descripción oficial. En el momento de los hechos, llevaba una gorra oscura, una
camisa azul y un pantalón oscuro. Para el crimen empleó un arma tipo
Kalashnikov. Frente a los primeros relatos, que hablaban de una huida en coche,
la policía asegura que huyó a pie.

El episodio constituye uno de los atentados más
sangrientos cometidos contra la comunidad judía en Bélgica desde la Segunda
Guerra Mundial. El suceso, ocurrido en la jornada preelectoral belga, levantó
una ola de consternación en toda Europa y también en Israel, de donde procedían
dos de los fallecidos, una mujer y un hombre que visitaban el museo. “El
asesinato de Bruselas es el resultado de una incitación constante contra el
Estado de Israel por parte de varios agentes en Oriente Próximo y en la misma
Europa”, consideró el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, informa
Carmen Rengel. El mandatario cree que Europa “se apresura a condenar la
construcción de un piso en Jerusalén, pero no corre a condenar —o condena
débilmente— el asesinato de judíos.

Pese a esas críticas, las palabras de reprobación
recorrieron la UE, con mensajes contundentes del presidente francés, François
Hollande, del primer ministro belga, Elio di Rupo, y del presidente de la
Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso. “Condeno firmemente que este
terrible atentado se haya dirigido contra un símbolo religioso en el corazón de
la capital europea. Se trata de un ataque contra los valores mismos de Europa,
algo que no podemos tolerar”, aseguró el líder de la Comisión Europea en un
comunicado.

Poco después del atentado belga, la violencia
antisemita se propagó también a Francia. Dos jóvenes hermanos de confesión
judía fueron agredidos por unos desconocidos el sábado por la noche en las
cercanías de la sinagoga Créteil, una ciudad de 90.000 habitantes situada 70
kilómetros al sur de París. El ministro del Interior, Bernard Cazeneuve, dio a
conocer el domingo la información sin dar detalles sobre el incidente, que
condenó “con la mayor severidad”. El Gobierno francés ordenó “reforzar
inmediatamente la seguridad en los centros ligados al culto israelita y la
cultura judía”, y François Hollande pidió a los franceses que se movilicen para
impedir actos similares.

Según explicaron dirigentes de la comunidad judía de
Créteil, dos agresores, uno que iba a pie y otro en bicicleta, atacaron a los
jóvenes cuando estos se encaminaban a rezar en la sinagoga ataviados con la
kipá. Una de las víctimas, de 19 años, contó que su hermano, de 21, recibió un
brutal golpe en el ojo con un puño americano. Los médicos del hospital donde
fue ingresado dijeron que la vida del muchacho no corre peligro y no perderá la
vista.

Aunque la policía de Créteil no identificó la agresión
como de carácter antisemita, el alcalde socialista de la ciudad, Laurent
Cathala, no mostró ninguna duda sobre su “carácter antijudío”.